Crema de calabaza otoñal, cremosa sin nata
Una crema de calabaza suave, con jengibre y un toque de naranja, lista en 30 minutos y sin lácteos.
Esta crema se hace prácticamente sola: se pochan las verduras, se cuecen con caldo y se tritura todo junto. El truco para que quede sedosa sin necesitar nata es cocer la calabaza hasta que se deshaga por completo y triturar muy bien en caliente.
Ingredientes
- 700 g de calabaza pelada y troceada
- 1 cebolla
- 1 patata mediana
- 1 trozo de jengibre fresco (del tamaño de un dedo pulgar)
- Caldo de verduras, el que admita
- Zumo de media naranja
- Aceite de oliva, sal y pimienta
Elaboración
- Pocha la cebolla picada en un chorro de aceite a fuego medio-bajo durante 8 minutos, hasta que esté transparente.
- Añade la calabaza, la patata y el jengibre rallado. Rehoga 2 minutos más.
- Cubre con caldo, sala y cuece 20 minutos a fuego medio hasta que las verduras se deshagan al pincharlas con un tenedor.
- Añade el zumo de naranja y tritura con la batidora hasta que quede totalmente fina.
- Rectifica de sal y pimienta antes de servir.
Consejos
Si la quieres más ligera, sustituye la patata por media manzana; le da cuerpo y un puntito dulce que combina muy bien con el jengibre. Se conserva perfectamente 3 días en la nevera y también congela bien.